Buena
Lo mejor de ‘Astronautas’
Lo peor de ‘Astronautas’
Una vez alojado en un edificio abandonado del cual pretende hacer su hogar, sigue los pasos de un decálogo recomendado por un insulso psiquiatra de la seguridad social, como parte de su programa para llevar una vida normal. Su vida se convierte previsible: tiene que cuidar su aseo personal, prestar atención a las pequeñas cosas, sumergirse en el mundo real… una serie de hazañas como parte de su integración. Pero a todo esto se presenta Laura en su casa. Una adolescente de catorce años casi quince en busca de su hermano Andrés, vecino de Laura; pero este ya no vive allí. Es por ello que Laura decide quedarse esperando hasta que aparezca su hermano y mientras construir lo que podría ser su mundo ideal.
Con esta original fábula sobre que es y que no es normal, Santiago Amadeo hace su debut en solitario en la dirección, tras las colaboraciones con Alberto Rodríguez en el cortometraje Bancos (1999) y el largo El efecto Pilgrim (2000).
Un debut que evoca frescura desde su premisa dramática hasta en su ejecución narrativa. En ella encontramos a Daniel (Nacho Novo), un personaje marginal que trata de integrarse en la sociedad que parece no haber evolucionado desde los años sesenta- setenta, y a Laura (Teresa Hurtado de Ory), una adolescente rebelde que busca ser diferente. Una historia de dos mundos opuestos que se aúnan bajo un mismo techo para convivir, construir de un manojo de escombros un hogar y crear de esta manera su mundo ideal.
Nacho Novo realiza un papel extraordinario en esta historia de personajes en desarrolla un personaje enternecedor como conflictivo. A su lado sin embargo, cuenta con una de las sorpresas más gratas del año, Teresa Hurtado. Una joven actriz a tener en cuenta, quien resulta ser el principal desafío que Daniel tendrá que afrontar de manera drástica, para lograr su objetivo. Una especie de ángel de la guarda que aparece en el momento oportuno y desaparece una vez encauzada su misión.
Astronautas resulta ser una fábula contemporánea que con una gran dosis de humor ironiza sobre aquello que llamamos normal, para contar de manera amena el drama que presenta una sociedad moderna para alguien que ha vivido al margen durante años y que aspira a reincorporarse. Y como toda fábula, se puede vislumbrar una moraleja que invita cuanto menos a la reflexión.




1986 - TROIS HOMMES ET UN COUFFIN (C. SERREAU)
1991 - CYRANO DE BERGERAC (Jean-Paul RAPPENEAU)

2007 - LADY CHATTERLEY (Pascale FERRAN)









