Cuando se junta un enorme deseo con la falta de capacidad nace un personaje de la talla de Ed Wood. Considerado como el peor director de cine de la historia, la película de Tim Burton retrata la vida de Edgard D. Wood Junior (Johny Depp), un director de cine entusiasta, fetichista, y melómano con menos dotes en cuanto a creación cinematográfica.
Ed Wood siente una enorme pasión por hacer películas lo que se convierte en una especie de obsesión que le dirige durante toda su vida. Comienza su andadura en el teatro, donde se entreven los primeros esbozos de un fracaso inminente. Lejos de deprimirse y con un entusiasmo sin fronteras, hace partícipes en su particular visión del cine a aquellos que le rodean.
Para llevar a cabo sus proyectos se rodea del mejor equipo. Un grupo de artistas que van desde un actor en decadencia al que todos dan por muerto (Bela Lugosi), un luchador de lucha libre, un obrero convertido en productor de la noche a la mañana, o unos actores amateur escogidos tras un significativo proceso de selección, quien puede aportar dinero para la producción. Todo para llevar a cabo unas producciones de las que cabe destacar su forma de trabajar con los actores, tratándoles como si de un equipo de fútbol americano se tratase, su atención a la cinematografía donde la noche y el día parecen fusionarse para crear una nueva fantasía, sus inverosímiles diálogos que llenan de pavor tan sólo al oírlos, o su vertiginosa velocidad de rodaje.
Tim Burton vuelve a trabajar con su actor fetiche Johny Deep para reflejar con precisión y un toque nostálgico a la vez que cómico la entrañable historia de un hombre con una visión y unos resultados dispares. La acertada elección de Johny Deep en el papel principal explora una vez más su enorme capacidad de interpretación, combinando a la perfección momentos dramáticos como humorísticos de una manera homogénea y sin desmesura. También los actores secundarios sirven para recrear esa disparatada realidad que pareció ser su constante; entre el reparto cabe destacar a: Martin Landau como Bela Lugosi, Sarah Jessica Parker como Dolores Fuller, y Hill Murray como Bunny Breckinridge.
Rodada en blanco y negro, la cinta resulta una conmovedora historia de cine dentro del cine, que pone de manifiesto lo que un director estaba dispuesto a hacer con tal de llevar sus historias a la gran pantalla. El conflicto entre visión y realidad, deseo y capacidad, genialidad o mediocridad, concepción de uno mismo y donde la vida nos sitúa. Una muy recomendable cinta que hará las delicias especialmente de aquellos que alguna vez se han retado a ponerse tras una cámara.
Ed Wood siente una enorme pasión por hacer películas lo que se convierte en una especie de obsesión que le dirige durante toda su vida. Comienza su andadura en el teatro, donde se entreven los primeros esbozos de un fracaso inminente. Lejos de deprimirse y con un entusiasmo sin fronteras, hace partícipes en su particular visión del cine a aquellos que le rodean.
Para llevar a cabo sus proyectos se rodea del mejor equipo. Un grupo de artistas que van desde un actor en decadencia al que todos dan por muerto (Bela Lugosi), un luchador de lucha libre, un obrero convertido en productor de la noche a la mañana, o unos actores amateur escogidos tras un significativo proceso de selección, quien puede aportar dinero para la producción. Todo para llevar a cabo unas producciones de las que cabe destacar su forma de trabajar con los actores, tratándoles como si de un equipo de fútbol americano se tratase, su atención a la cinematografía donde la noche y el día parecen fusionarse para crear una nueva fantasía, sus inverosímiles diálogos que llenan de pavor tan sólo al oírlos, o su vertiginosa velocidad de rodaje.
Tim Burton vuelve a trabajar con su actor fetiche Johny Deep para reflejar con precisión y un toque nostálgico a la vez que cómico la entrañable historia de un hombre con una visión y unos resultados dispares. La acertada elección de Johny Deep en el papel principal explora una vez más su enorme capacidad de interpretación, combinando a la perfección momentos dramáticos como humorísticos de una manera homogénea y sin desmesura. También los actores secundarios sirven para recrear esa disparatada realidad que pareció ser su constante; entre el reparto cabe destacar a: Martin Landau como Bela Lugosi, Sarah Jessica Parker como Dolores Fuller, y Hill Murray como Bunny Breckinridge.
Rodada en blanco y negro, la cinta resulta una conmovedora historia de cine dentro del cine, que pone de manifiesto lo que un director estaba dispuesto a hacer con tal de llevar sus historias a la gran pantalla. El conflicto entre visión y realidad, deseo y capacidad, genialidad o mediocridad, concepción de uno mismo y donde la vida nos sitúa. Una muy recomendable cinta que hará las delicias especialmente de aquellos que alguna vez se han retado a ponerse tras una cámara.

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